10.06.2009 La crisis en la Amazonia
Enfrentamientos en la selva de Perú: "Crónica de una muerte anunciada" (por Fernando Carbone)
Fernando Carbone, responsable de Medicus Mundi Navarra Delegación Perú, analiza el conflicto entre el Estado y los pueblos indígenas que ha tenido una expresión de fuerte violencia estos días
"Si para quienes estando dentro del país ha sido difícil ir desenmarañando los sucesos, a la distancia las noticias deben haber sido más confusas. Ser objetivos con hechos tan dolorosos, y todavía por esclarecer, es muy difícil.Un resumen apretado e incompleto de lo ocurrido, que quiere contribuir a disminuir las pasiones es el siguiente. Durante 12 meses, el gobierno y las comunidades nativas respresentadas por la ONG AIDESEP (Asociación Interétnica de desarrollo de la selva peruana) no se pusieron de acuerdo en la derogatoria de leyes que según los segundos “ son inconstitucionales y vulneran su derecho a la decisión sobre sus tierras ancestrales” . El gobierno señala que “ esas leyes protegen a las comunidades nativas y a su vez son necesarias para el desarrollo económico del país”. . Hace 58, días miles de nativos de distintas etnias bloquearon varias carreteras aislando a varias ciudades de la selva en el norte del país. La vida en las mismas se complicó (falta de alimentos y de combustible, imposibilidad de movilizarse, etc.). El viernes el gobierno envió a la policía a despejar las carreteras. En una carretera el enfrentamiento causó la muerte de 10 policías y 9 civiles, dentro de ellos 5 nativos (verificado hasta ahora por la defensoria del pueblo). La información confusa inicial a través de los medios anunció un mayor número de muertes y dentro de ellas las de algunos dirigentes nativos (aunque después “solamente” aparecieron heridos). Un grupo de nativos invadió una subestación del oleoducto nor peruano, y tomaron como rehenes a 38 policías. Enterados por la radio de lo que venia sucediendo en carretera (lo que en ese momento se decía), los nativos se enardecieron y masacraron a los policías que estaban rendidos e indefensos; 14 fueron mutilados y muertos. Luego huyeron llevándose las armas. Se declaró el estado de emergencia y el ejército tomó el control de la zona. El presidente de AIDESEP pasó a la clandestinidad. Se dictó orden de detención por su responsabilidad en los hechos. Ayer martes, Nicaragua le dio asilo diplomático. Desde el viernes los medios han mostrado las imágenes crudas de nativos y policías muertos (en especial la de los asesinados en la estación de bombeo) y las reacciones de sus familiares. Después de un spot oficial mostrando estas últimas imágenes, la Ministra de la Mujer renunció “ por razones políticas” . En el spot, el carácter “ salvaje ” de lo ocurrido se atribuye indiscriminadamente a las poblaciones nativas. En medio de un enfrentamiento político encendido entre el gobierno y la oposición, nadie asume responsabilidades. Todos se acusan mutuamente. La defensoría del pueblo, la iglesia, y algunas organizaciones humanitarias han mediado para devolver la calma a la zona, facilitar la movilización de quienes desean regresar a sus comunidades y esclarecer la situación de los desaparecidos, cuyo número ha disminuido con el paso de las horas. En algunas áreas donde también había bloqueos el tema es incierto. En otras, los nativos empiezan a retirarse por temor a represalias; y, en otras áreas, todavía se mantienen. Algunos gremios y colectivos han anunciado paralizaciones para próximos días ante los hechos ocurridos.
[1] Asociación Interétnica de Desarrollo de la Selva Peruana
Los enfrentamientos entre indígenas y policías por una legislación sobre el uso de las tierras han provocado decenas de muertos, una espiral del violencia y están provocando ya las primeras dimisiones a nivel político
Enfrentamientos en la carretera (foto tomada de La República)
Distintas ONGD extranjeras nos hemos pronunciado sobre el tema:
“ Expresamos nuestra profunda preocupación e indignación por los actos violentos ocurridos recientemente en la provincia de Bagua, departamento de Amazonas. Al respecto, rechazamos firmemente el irrespeto, la violencia y, en general, el uso de la fuerza como mecanismo para resolver las diferencias entre peruanos y lamentamos que estos hechos hayan resultado en la trágica pérdida de vidas humanas – además de un alto número de heridos - entre civiles y miembros de la policía nacional.
Hacemos un llamado a las autoridades y a la dirigencia de las organizaciones indígenas para que detengan los actos de violencia y reinicien el diálogo en todas las instancias pertinentes.
Pedimos a ambas partes que prevalezca la calma, el respeto y la tolerancia a fin de garantizar el intercambio de argumentos en un ambiente libre de violencia y amenazas. Finalmente, invocamos a que se alcancen acuerdos que se traduzcan en acciones concretas que respondan a los derechos, necesidades y desafíos que supone el impulso de un desarrollo socialmente equitativo y ambientalmente sostenible, en cumplimiento de lo establecido por el Convenio 169 de la OIT sobre pueblos indígenas y tribales en países independientes, que el Perú ha refrendado.”
Si la sangre fraterna dolorosamente derramada tiene algún sentido, que sea encontrar en el dialogo y el consenso la reconciliación, la justicia y la paz"
Fernando Carbone






