06.04.2011 OPINIÓN_Día Internacional de la Salud
Alerta por la ‘fuga’ de médicos formados en países empobrecidos hacia Europa y EEUU
Imagine su vida o la de su familia sin la posibilidad de ir al médico cuando se encuentre mal, o al hospital cuando tenga una urgencia. Es difícil, ¿verdad? Aunque parezca increíble, actualmente hay casi 1.000 millones de personas que no pueden acceder a un servicio básico de salud en el mundo...
Personas que no pueden permitirse acudir a un centro sanitario porque no tienen ni tiempo ni pueden costeárselo; personas que viven en zonas rurales, donde solamente se encuentra el 25% del personal sanitario, mientras que en las zonas urbanas se encuentra el 75% restante.
Este grave problema de recursos humanos se da sobre todo en África Subsahariana. Las cifras revelan que es donde la población tiene más necesidades sanitarias, hay menos personal médico y está peor formado. África padece el 25% de la carga mundial de enfermedades, pero sólo cuenta con el 3% de personal sanitario mundial.
Según la Organización Mundial de la Salud, para alcanzar los Objetivos de Desarrollo del Milenio sanitarios en 2015 se necesitan 25 profesionales de la salud por cada 10.000 habitantes. Estos mínimos son superados con creces en Europa, con 33 por cada 10.000 habitantes, y América se acerca a esta cifra, con 23 por 10.000 habitantes. Pero en el sudeste asiático hay solamente cinco por cada 10.000 habitantes, y en África únicamente dos. Esto quiere decir que en África hay 16 veces menos personal médico que en Europa.
Pero, ¿por qué ocurre esto? Una gran parte del personal sanitario migra desde hace años del área rural a la urbana, de un sistema público a una institución privada, o de un país empobrecido a otro más rico en recursos económicos, sobre todo para intentar mejorar sus expectativas profesionales, personales e incluso familiares, dadas las precarias condiciones en las que trabajan en muchas ocasiones. Los países receptores, como por ejemplo EEUU, no invierten en la formación de los profesionales que necesitan, sino que importan un 30% de su personal médico para cubrir sus necesidades. La consecuencia es una falta más aguda de personal sanitario donde hay más necesidades.
En el Estado español se vive la doble cara: somos importadores y exportadores de personal médico en busca unas mejores condiciones laborales y personales. Los médicos y médicas de origen extranjero suponen el 12,5% de la plantilla estatal, y sus países de origen son fundamentalmente centroamericanos y caribeños, aunque también llegan de África occidental y oriental, Europa del Este y Asia. Un personal que cuesta en formación a sus países unos 50 millones de dólares anuales.
La Sociedad Española de Médicos Extranjeros (SEMEX) cifra el número de su colectivo en aproximadamente de 25.000 profesionales, que representan el 12,5% del total del personal médico del Estado, unas 203.000 personas. Estos porcentajes se incrementan en comunidades autónomas como Madrid o Cataluña. De hecho, el Colegio Médico de Madrid estima que una de cada tres personas colegiadas que ejerce en esta comunidad autónoma es extranjera.
Desde medicusmundi solicitamos a los países de origen que protejan y mejoren el trato a su personal sanitario, además de que aumenten la formación de más profesionales en salud, especialmente para las zonas rurales. A los países de destino, como España, que reduzcan la dependencia de profesionales de salud migrantes, formando a más profesionales en sus propios países. Asimismo, solicitamos que se establezcan acuerdos bilaterales con los países exportadores para suavizar el impacto financiero de la migración de este colectivo, y que traten de poner en marcha políticas responsables de reclutamiento y buen trato a quienes llegan.





