19.10.2009
El Informe sobre Desarrollo Humano cuestiona los mitos en torno a la migración
Permitir la migración, tanto entre países como en su interior, tiene el potencial de aumentar la libertad de las personas y mejorar la vida de millones de habitantes en el mundo entero, según el Informe sobre Desarrollo Humano 2009.
Vivimos en un mundo extremadamente móvil, donde la migración no es sólo inevitable, sino también una dimensión importantísima del desarrollo humano. Casi mil millones de personas, una de cada siete, son migrantes. El informe demuestra que la migración puede mejorar el desarrollo humano de quienes se desplazan, de las comunidades de destino y de los que permanecen en su lugar de origen.
“La migración puede ser una fuerza positiva que contribuya considerablemente al desarrollo humano”, señala Helen Clark, administradora del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD); “pero para aprovechar sus beneficios, tiene que haber un entorno normativo propicio, tal como se propone en este informe".
La migración puede aumentar el ingreso y las perspectivas de educación y salud de una persona. Pero más importante aún, ser capaz de decidir dónde vivir es un elemento clave de la libertad humana, se sostiene en el informe, donde también se argumenta que la reducción de las barreras y otros obstáculos al movimiento de las personas y el mejoramiento de las políticas respecto de quienes se trasladan pueden traducirse en grandes avances en materia de desarrollo humano.





