Una plataforma de comunidades indígenas logra que un tribunal ecuatoriano condene a la petrolera Chevron a pagar 6.100 millones de euros por contaminar la Amazonía
Una plataforma de comunidades indígenas ha logrado que un tribunal ecuatoriano condene a la petrolera Chevron a pagar 6.100 millones de euros por contaminar la Amazonía.
La causa la encabeza el joven abogado ecuatoriano Pablo Fajardo que estudió Derecho gracias a la ayuda de un navarro anónimo y que ha basado parte de su argumentación en el informe “Yana Curi” elaborado en su día por Medicus Mundi. La empresa, no obstante, se ha dirigido a la Corte Permanente de Arbitraje de la Haya, para lograr que se declare temporalmente inaplicable una sentencia que ha saltado a todos los medios internacionales calificada como “histórica y que ha generado incluso conflictos diplomáticos”. El proceso continúa.
Pablo Fajardo es un hombre menudo con fuerza interior. Su nombre aparece en Google asociado a una lucha que recuerda a la de David contra Goliat. Los últimos acontecimientos muestra que la historia tiene razón y a veces el débil gana al fuerte. Su rostro ha aparecido en los principales telediarios norteamericanos y es un personaje famoso en su país, Ecuador. Pero realmente Fajardo es la cara y la voz de los más de 30.000 indígenas que, organizados en el Frente de Defensa de la Amazonia, decidieron en 1993 iniciar una causa judicial por la dignidad de sus pueblos y los derechos humanos de las miles de personas que, según sus tesis, han sufrido daños irreparables en su salud por la actuación en esta zona de la selva de una de las empresa petroleras más importantes del mundo, la Chevron (empresa que adquirió en su día a la Texaco).
La multinacional niega los hechos y ha aportado sus propias pruebas. Sin embargo, la esperada sentencia ha llegado y un tribunal ecuatoriano ha condenado a la firma petrolera a pagar 6.100 millones de euros para reparar daños en el ecosistema y en la salud de de las personas”, según se afirma en el auto. La firma petrolera mantiene sus posiciones y ha acudido a la Corte de la Haya argumentando que se trata de una sentencia inaplicable , algo que ha logrado al menos de manera temporal. El proceso continúa, porque la acusación también considera insuficiente la indemnización que había tasado en 27.000 millones de dólares.
Sin embargo, no es el dinero lo está en juego. Son cosas más importantes como el encaje entre el capitalismo y el cambio climático, la globalización uniformadora y los pueblos indígenas, la emergente Latinoamérica con líderes como Correa –que ha tomado cartas en el asunto- y los todopoderosos EEUU... Pero nada es blanco o negro (los quechuas llamaban precisamente “oro negro/yana curi” al petróleo), ya que la causa de Pablo Fajardo también ha recibido importantes apoyos en Norteamérica y en otras partes del mundo occidental preocupados por los derechos humanos y el cambio climático. Sting o Al Gore se encuentran entre las amistades de este joven de 38 años que creció esta zona de la selva amazónica en el seno de una familia pobre y al que los reveses de la vida le llevaron a dar pasos adelante guiado por sus principios y su tesón. Ha pasado de cortar maleza con un machete en una selva regada por hidrocarburos a pisar las moquetas de juzgados y platos de tv, pero sin olvidar nunca de dónde viene y a dónde va. Por el camino, además de numerosas amenazas y problemas personales, se ha encontrado también con diferentes entidades y personas que, sin tener que compartir necesariamente todas sus tesis y palabras, han coincidido con su causa en algún momento.
Entre esas personas y entidades que se ha topado en el camino de una larga lucha se encuentra Medicus Mundi. El informe Yana Curi, coordinado por Miguel San Sebastián (
medicusmundi
gipuzkoa), fue uno de los primeros estudios que se realizaron para estudiar una posible relación entre los vertidos de hidrocarburos y los altos índices de cáncer en la zona.
Medicus Mundi lo invitó en noviembre de 2009 para presentar a nivel europeo la película “ Crude” de Joe Berlinger y medicusmundi navarra también le acompañó en uno de sus viajes con mayor carga emotiva ya que, coincidiendo con ese estreno, se acercó a Pamplona a reencontrarse con varios frailes y ex frailes navarros que lo formaron como líder cuando era sólo un adolescente y que canalizaron una ayuda económica de un pamplonés que permitió a Pablo estudiar Derecho y al que, por desgracia, no pudo conocer. Aunque sí estuvo con Pedro José Irure, vecino de Úcar y también compañero en su época de formación en Ecuador.
Sin aquella beca, quizá el potente gabinete de Chevrón dormiría más tranquilo ya que nadie había llegado tan lejos en un pleito de este tipo. Nadie sabe en qué terminará pero esta sentencia –y sobre todo su repercusión pública- ya es una victoria moral para muchos pueblos de la Amazonía. Pablo Fajardo se encuentra ahora inmerso en una gran vorágine judicial y mediática por lo que justamente ha podido señalar que se trataba de una buena sentencia.
PABLO FAJARDO :
“Es una buena sentencia, que sienta las bases muy sólidas para la justicia ambiental. Además se basa en abundante prueba científica, en su mayor parte generada por los expertos de la misma empresa Texaco”





