09.03.2009 OPINIÓN
Las variables del VIH/sida
Desde la aparición de los primeros casos, hace 25 años, el VIH/sida se ha convertido en una epidemia de dimensiones globales. El 95% de las personas afectadas viven en países empobrecidos.
Cada día, más de 6.800 personas contraen la infección y más de 5.700 fallecen por la enfermedad. La gran mayoría de estas muertes y nuevas infecciones se producen en los países del Sur, lo que condiciona negativamente el desarrollo de dichas regiones. El 95% de los más de 40 millones de personas que actualmente viven con el VIH habita en países empobrecidos . Un 65% está en África.
La mayoría de los casos de infección y muerte se deben a un acceso inadecuado a servicios de prevención y tratamiento. El elevado precio de los medicamentos para tratarlo constituye una de las barreras más importantes. El 74% de ellos siguen patentados y en manos de unos pocos gigantes farmacéuticos. Esto provoca que el 77% de la población africana no tenga acceso a tratamiento.
Otro factor determinante de esta epidemia es la feminización de la enfermedad . Las tasas de VIH/sida aumentan en las mujeres más que en los hombres en todas las regiones del mundo. Las desigualdades entre hombres y mujeres y la situación de discriminación y violencia que sufren éstas son factores clave en la expansión del virus. Según Stephen Lewis, enviado especial de la ONU para el sida en África, "no podremos acabar con la epidemia hasta que los derechos de las mujeres sean parte central de la lucha contra el VIH/sida".
La expansión de la epidemia debemos comprenderla en relación con estos dos factores: las desigualdades entre hombres y mujeres y la pobreza. Ambos inciden de manera directa en el VIH/sida y, al mismo tiempo, la propia enfermedad ahonda las desigualdades y los niveles de pobreza.
La respuesta internacional es claramente insuficiente y los compromisos adquiridos por los gobiernos para la lucha contra el VIH siguen siendo una mera declaración de intenciones que continúan sin cumplir. La lucha contra el VIH/sida exige identificar las dimensiones que son causa y consecuencia de la epidemia. Estamos ante una emergencia global que necesita de una acción global y multidimensional para ser superada.





